Daniela Nario

Estudiar en Escuela del Aire fue una experiencia que realmente cambió el rumbo mi vida, dado que si bien siempre me había sentido atraída por el mundo de la aviación, al comenzar la escuela descubrí mi verdadera pasión.

El curso me dio una idea sobre la aeronáutica en general y la profesión de Tripulante de Cabina de Pasajeros en particular, con lo que su estilo de vida (tan sacrificado como satisfactorio) implica.
Si bien al comienzo no tenía conocimientos sobre aeronáutica, durante el curso adquirí conocimientos muy valiosos.

El paso por la Escuela del Aire me brindó una base fundamental, la cual me facilitó notoriamente el entrenamiento recibido en Emirates Airlines, aerolínea en la que actualmente trabajo.

Sin lugar a dudas, las fascinantes clases con el profesor Gustavo Figueredo y el cálido recibimiento por parte de la directora Sandra Banchero, con quienes estoy infinitamente agradecida, tuvieron una gran influencia en el encanto y la inspiración que en mí surgieron por la carrera de TCP. Profesión en la cual además de trabajar en un ambiente inigualable, con una oficina a 45.000 pies de altura, me permitió conocer la esencia de muchas culturas diferentes, formas de expresión humana, sin contar lugares increíbles que nunca hubiese imaginado visitar.