Nadia Mari

Allá por el 2010 me encontraba terminando algunas materias de bachillerato y no tenía muy en claro que era lo que quería estudiar una vez terminado el liceo, fue entonces que escuché hablar de Escuela del Aire. La realidad es que, aunque siempre me habían gustado los aviones, nunca me había planteado la posibilidad de ser Tripulante de Cabina. Más por curiosidad que por cualquier otra cosa, decidí tomar el curso que ofrecía Escuela del Aire y es allí en donde pude comprender de qué se trataba. Fue lo que necesité para poder encontrar a qué me quería dedicar.

Aquel curso que hice solo por curiosidad, fue el puntapié inicial al mundo aeronáutico. Y lo que al principio era solo una inquietud, hoy es una pasión. Actualmente, luego de varias idas y vueltas, puedo decir que tengo el mejor trabajo del mundo: el de TCP.