Historias de Egresados y Estudiantes


¡Conocé las historias de un grupo de estudiantes!

Daniela Nario

Estudiar en Escuela del Aire fue una experiencia que realmente cambió el rumbo mi vida, dado que si bien siempre me había sentido atraída por el mundo de la aviación, al comenzar la escuela descubrí mi verdadera pasión.

El curso me dio una idea sobre la aeronáutica en general y la profesión de Tripulante de Cabina de Pasajeros en particular, con lo que su estilo de vida (tan sacrificado como satisfactorio) implica.
Si bien al comienzo no tenía conocimientos sobre aeronáutica, durante el curso adquirí conocimientos muy valiosos.

El paso por la Escuela del Aire me brindó una base fundamental, la cual me facilitó notoriamente el entrenamiento recibido en Emirates Airlines, aerolínea en la que actualmente trabajo.

Sin lugar a dudas, las fascinantes clases con el profesor Gustavo Figueredo y el cálido recibimiento por parte de la directora Sandra Banchero, con quienes estoy infinitamente agradecida, tuvieron una gran influencia en el encanto y la inspiración que en mí surgieron por la carrera de TCP. Profesión en la cual además de trabajar en un ambiente inigualable, con una oficina a 45.000 pies de altura, me permitió conocer la esencia de muchas culturas diferentes, formas de expresión humana, sin contar lugares increíbles que nunca hubiese imaginado visitar.

Marcia López

Escuela del Aire me ha dado una plataforma que sin dudas influyó mi visión de lo que es la aeronáutica. Con los entrenamientos que tuvimos, las diferentes materias y los prácticos; la preparación para insertarse a un trabajo en la aviación -sin importar la parte del país en la que estés- ha sido absolutamente satisfactoria. Desde comienzo a fin, no solo por la organización respecto a profesores y directivos, sino que se abarcan a grandes rasgos las diferentes situaciones con las que te puedes encontrar a bordo. Los conceptos y la información son filtrados y absolutamente calificados de modo que los estudiantes puedan aprender toda la data necesaria para ponerla a prueba en cuanto sean elegidos para trabajar en una aerolínea. No solo eso, sino que también el ser parte de este proceso fue lo que me hizo querer ir un paso más adelante y comenzar la carrera de piloto para asentarme aún más en el mundo aeronáutico.

Gracias a este curso mi interés por ser tripulante de cabina aumentó y me llevó a querer postularme para Emirates Airlines, compañía para la cual estoy trabajando hace dos años. Ha sido un placer ser parte de Escuela del Aire y agradezco el apoyo que me brindaron durante todo el año que estuve con ellos, así como también para poder contactarlos una vez que culminé el curso.

Facundo Lemos

Hice el curso en Escuela del Aire en los años 2013 y 2015. Se trata de un ámbito de aprendizaje genial con recursos humanos aún mejores.

Hoy me encuentro trabajando para la Jefatura de Operaciones en el Aeropuerto Internacional de Carrasco “Gral. Cesáreo L. Berisso”. Parte de nuestra función es controlar, gestionar y supervisar las distintas actividades que se desarrollan en todas las plataformas del Aeropuerto realizando constantes recorridas en los móviles operativos designados.

Valentina Urán

Me encanta la aviación y desde niña siempre fue mi sueño ser azafata. Cuando terminé la secundaria hice el curso de TCP en Escuela del Aire. Creo que fue una experiencia muy enriquecedora, la cual me llevó a amar más aún esta profesión. El conocimiento que adquirí me permitió estar un paso adelante al entrar en una aerolínea.

Cuando terminé el curso pude comenzar a volar y actualmente continúo haciéndolo. Disfruto cada momento de mi trabajo y agradezco a Escuela del Aire por acompañarme y hacer posible concretar mi objetivo.

Nadia Mari

Allá por el 2010 me encontraba terminando algunas materias de bachillerato y no tenía muy en claro que era lo que quería estudiar una vez terminado el liceo, fue entonces que escuché hablar de Escuela del Aire. La realidad es que, aunque siempre me habían gustado los aviones, nunca me había planteado la posibilidad de ser Tripulante de Cabina. Más por curiosidad que por cualquier otra cosa, decidí tomar el curso que ofrecía Escuela del Aire y es allí en donde pude comprender de qué se trataba. Fue lo que necesité para poder encontrar a qué me quería dedicar.

Aquel curso que hice solo por curiosidad, fue el puntapié inicial al mundo aeronáutico. Y lo que al principio era solo una inquietud, hoy es una pasión. Actualmente, luego de varias idas y vueltas, puedo decir que tengo el mejor trabajo del mundo: el de TCP.


Grethel López

Apenas pasados los 20 años, me desempeñaba como azafata del primer barco catamarán que unía Montevideo y Buenos Aires. Siempre miraba hacia el cielo de nuestro Río de la Plata y pensaba “¡Yo quiero estar ahí!”.

Con gran entusiasmo y sacrificio, comencé a forjar mi anhelo de convertirme en Tripulante de Cabina.

Recuerdo los sábados cuando bajaba del barco en el puerto de Montevideo e iba caminado hasta mi querida Escuela del Aire, donde nos recibía siempre con una gran sonrisa Sandra Banchero, la querida Laura o los pilotos que compartían sus conocimientos sobre aeronaves y motores.

A todos ellos y algunos profes más, les debo los mejores recuerdos y años compartidos en la aviación. Para mí y para muchos, ésta no es una profesión sino un estilo de vida.

El volar es algo mágico e inexplicable, poder experimentarlo y vivir en las nubes es una experiencia única. Mi pasaje por la aviación me dejó un montón de paisajes únicos, historias inolvidables de personas de todo el mundo, convivencias con compañeros excepcionales que hacían que la distancia con la familia se acortara y fuéramos en ocasiones una gran familia”.

Eduardo Guasch

Escuela del Aire fue el puntapié inicial en mi carrera aeronáutica, que hoy lleva más una década. Con apenas 17 años de edad me brindó las bases que me permitieron lograr puestos de trabajo en diversas áreas de la industria y en prestigiosas compañías del sector.

Me desarrollé como profesional en Pluna y BQB en el cargo de tripulante, pasé por el área de servicio al pasajero en AirFrance y Sky Airline y actualmente me desempeño como piloto en Copa Airlines. Llevo conmigo, aún hoy, los conocimientos, herramientas y valores que Escuela del Aire me brindó.

Marcelo Santos

Cursaba bachillerato y, sin tener una idea clara de qué carrera seguir, fui al aeropuerto a despedir a un amigo que se iba a estudiar a Canadá. Cuando me encontraba esperando su embarque, entró al aeropuerto una tripulación que me llamó la atención y fue ahí cuando supe qué haría.
Comencé a buscar dónde se estudiaba “eso” y ni siquiera sabía como buscarlo. Hasta que vi un aviso en un diario: “Curso de Aspirantes a Tripulantes de Cabina de Pasajeros. Escuela del Aire”. Y a los pocos meses me encontraba cada sábado haciendo el curso que yo quería.
Terminado éste, allá por el ’97, me presenté a un llamado de Pluna y comenzó a hacerse realidad mi sueño. Volé diferentes aeronaves, diferentes rutas (inclusive 8 años intercontinental) hasta el cierre de la compañía, desempeñándome los últimos 5 como Jefe de Cabina. Luego volé 10 meses en Alas Uruguay y de las dos compañías me llevo lo mejor, mis días más divertidos y grandes amigos. Hoy trabajo en el sector de tráfico de una compañía aérea en el Aeropuerto de Carrasco.
Con convicción puedo decir que la profesión de Auxiliar de Vuelo, por lejos, es la que me hizo más feliz. A Escuela del Aire, ¡gracias!

Marcelo Pereyra

La profesionalidad y el rigor en el dictado de los cursos, la calidez en la recepción, atención, guía y seguimiento a cada uno de los alumnos y egresados hace de la Escuela del Aire la mejor opción al momento de elegir seguir la carrera de Tripulante de cabina de pasajeros.

Mi primer contacto con la Escuela del Aire fue hace muchos años y también fue el primer acercamiento profesional al sueño de volar que tenía de niño.

Desde aquel entonces he desarrollado mi carrera profesional por completo en la aviación. Comencé volando intercontinental como Auxiliar de Cabina, luego fui Jefe de Cabina y años más tarde llegué a ser Jefe de la División Auxiliares de Cabina, después, diversas circunstancias hicieron que me desarrollara en otras áreas pero todas relacionadas con la aviación.

Por toda esta actividad he recibido cursos, entrenamientos y participado de diversas actividades en el país y en el exterior en diferentes líneas aéreas.

La formación integral y los años volados son, hasta hoy, ayuda invaluable para el desarrollo de mis diferentes actividades profesionales.